Sr. Presidente

Monday, 19 July 2010 16:07

Sr. Presidente Uribe... como digno lìder del pueblo Colombiano nos
promete y por derecho constitucional "Libertad y Orden"; si, esas palabras
q' aparecen en el escudo de nuestro paìs, en su discurso para convensernos
q' su regimen dictatorial es una bendiciòn de los cielos, q' traera cambios y
mejorias al pueblo, bueno, pues; comience entonces por darles los recursos
que afecta a los emolumentos de sus altos dignatarios, de sus ministros, de sus
personajes consulares. Reserveles las larguezas que a manos llenas prodiga a los
miembros de su familia. Haga más aún, renuncie a las tacticas criminales del estado,
renuncie a engañar a una masa popular, incapacitada
como está, para saber q' se le esta violando sus derechos y se esta destruyendo una
constituciòn q' fue obtenida con el derramamiento de sangre de compatriotas de antaño
q' no callaron, renuncie a esos lujos judiciales q'lo absuelven de todos los crimenes q' ha
cometido y cuya sola visión es una afrenta a la igualdad de los hombres. usted q'
se hace llamar cristiano viva en la choza del pobre, como Alfredo el Grande,
duerma en los hospitales, o acuestese como San Luis en los lechos de los enfermos.
Es demasiado fácil practicar la caridad evangélica cuando uno
pasa la vida en medio de festines, cuando descansa por la noche en
lechos suntuosos, en compañía de hermosas damas, cuando al acostarse
y al levantarse lo rodean a uno grandes personajes que se apresuran a
ponerle la camisa. Sea padre de familia y no déspota, patriarca y no
dictador.
Sea jefe de una república democrática,
conozca la libertad, introduscala en las costumbres de viva fuerza, si ese
es su temperamento. Sea Licurgo, sea Agesilas, sea un Graco. Mas
no sé qué es esa civilización amorfa en la que todo se doblega, todo
palidece al lado del dictador, en la que todos los espíritus son arrojados en
el mismo molde, todas las almas en el mismo uniforme; comprendo que se
aspire a reinar sobre los hombres, no sobre autómatas.
Ángel exterminador, nieto de Tamerlán, redusca si quiere
los pueblos al ilotismo; no podra impedir que haya en alguna parte almas
que lo desafíen, y su desdén bastará para salvaguardar los derechos de
la conciencia humana que la mano de Dios ha tornado imperceptibles.
existe una Colombia sometida al trabajo por la pobreza como antaño por la esclavitud;
para el bienestar de los ricos, le pregunto ¿qué aportan sus ficciones
parlamentarias? La consecuencia de su gran movimiento político Uribista es
en definitiva el triunfo de una minoría privilegiada por la suerte, como la
antigua nobleza lo era por nacimiento.
pero el pueblo está por encima de usted,
¿con qué derecho subordina la voluntad del pueblo a la suya? Si es libremente
aceptado, si es no justo, sino tan solo necesario, ¿por qué lo espera
todo de la fuerza y nada de la razón? Hace bien en temblar sin cesar por
su reinado, pues es de los que duran un día.
digo que un día el pueblo comenzará a
odiarlo y él mismo se encargará de destruirlo.

ATT:La Gran minoria del pueblo.